
Descarga aquí la antología de poemas para el curso.
Cotidiana, como el café y el diario. Así es la poesía, aunque nos parezca una cosa lejana y extraña. Esta sección pretende acercar la poesía a los alumnos, y mostrarles que ni es difícil, ni es aburrida. Por ello, he seleccionado dos poemas de autores actuales, en los que se ve con claridad que la poesía puede hablarnos de cosas próximas, y que puede hacerlo con el lenguaje de todos los días.
Pasatiempo
Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un oceano
la muerte lisa y llana
no existía.
Luego cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta
un estanque un oceano
la muerte solamente
una palabra.
Ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en cincuenta
un lago era un oceano
la muerte era la muerte
de los otros.
Ahora veteranos
ya le dimos alcance a la verdad
el oceano es por fin el oceano
pero la muerte empieza a ser
la nuestra.
El desayuno
Me gustas cuando dices tonterías,
cuando metes la pata, cuando mientes,
cuando te vas de compras con tu madre
y llego tarde al cine por tu culpa.
Me gustas más cuando es mi cumpleaños
y me cubres de besos y de tartas,
o cuando eres feliz y se te nota,
o cuando eres genial con una frase
que lo resume todo, o cuando ríes
(tu risa es una ducha en el infierno),
o cuando me perdonas un olvido.
Pero aún me gustas más, tanto que casi
no puedo resistir lo que me gustas,
cuando, llena de vida, te despiertas
y lo primero que haces es decirme:
«Tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno».
(Luis Alberto de Cuenca)